La pirámide alimenticia, su importancia.

     Seguramente habrás oído hablar de las pirámides de alimentos anteriormente, quizás hasta cabe la posibilidad de que tengas alguna pegada en la puerta de tu refrigerador, pero… ¿sabes como sacarle el máximo partido? Bueno, mejor empecemos por el principio y expliquemos brevemente en qué consiste y para qué podemos utilizarla y beneficiarnos de la ayuda que nos ofrece.

    Esta pirámide alimenticia es una manera fácil rápida y cómoda de clasificar los alimentos. En su base aparecen aquellos que debemos consumir con más frecuencia o casi diría que diariamente; en el siguiente nivel aquellos que se recomienda controlar su consumo (varias veces por semana sería lo más conveniente) y en lo más alto de la pirámide aquellos que se recomienda ingerir de forma ocasional.

     Yo suelo tener mi pirámide a mano cuando voy a preparar la lista de la compra, porque resulta de gran ayuda para pensar qué voy a comprar para la semana y también a veces es fuente de inspiración para decidir qué platos prepararé. Elijo un alimento o varios de la base y busco con qué acompañarlo en el grupo del siguiente nivel, por ejemplo: escojo una pasta o arroz y la acompaño con una guarnición de una carne como puede ser el pollo con unos champiñones salteados, un poco de salsa de tomate casera y especies aromáticas tales como el orégano o la albahaca….y ¡“voilá”! Ya no tengo que romperme la cabeza pensando durante cuatro horas qué hacer de comer para el día siguiente.

PIRÁMIDE ALIMENTICIA

piramide alimenticia

     Si te estás preguntando qué alimentos incluyen estas pirámides y en qué nivel se encuentran, ahí va un pequeño resumen para que puedas hacer tu propia pirámide y ponerla en tu cocina, así dispondrás de tu propia pirámide personalizada, con tus gustos y preferencias:

     * En la base encontraremos: Arroz, pastas, patatas, hortalizas, frutas, verduras, la leche y sus derivados y el aceite de oliva. Estos son los alimentos que se recomienda consumir a diario y varias veces en el día.

     * En el siguiente nivel: Carnes, pescados, legumbres, frutos secos y huevos. Este tipo de alimentos es mejor consumirlos varias veces por semana pero siempre con cierto control, ya se sabe,  todo es bueno si no se abusa.

    * En la cúspide podemos encontrar: Refrescos, bebidas azucaradas, dulces, bollería industrial, helados y chucherías varias que todos conocemos. Estos son los productos que se recomienda tomar en ocasiones contadas aunque si conseguimos eliminar alguno de ellos ( ¡o todos! ) de nuestra alimentación nuestro cuerpo y nuestra salud lo agradecerán enormemente.

    Cabe decir que también hay que tener en cuenta y mucho la cantidad, la variedad y la frecuencia con la que consumimos los alimentos, al igual que el modo en cómo los preparamos, pues no es lo mismo tomarnos una buena pieza de carne a la plancha con unas verduras rehogadas o un bol de ensalada bien fresca al lado, que darnos un atracón de carne bañada en mil salsas industriales y su correspondiente puñado de patatas fritas, aunque si somos totalmente sinceros… ¿a quién no le gusta disfrutar de lo segundo de vez en cuando? Lo dicho anteriormente, mejor sólo en ocasiones especiales.

   Se recomienda también repartir los alimentos en cinco raciones, que incluyan un pequeño tentempié a media mañana y una merienda a media tarde, así evitaremos darnos pesados atracones a ciertas horas y pasar hambre a otras. Igual de importante es el comer a un ritmo que nos permita masticar bien los alimentos y disfrutarlos, ya que al fin y al cabo la comida no deja de ser un placer ¿verdad?

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *