Hacer del ejercicio un hábito.

    Querido lector/ra, si estamos leyendo esta entrada, es que no somo deportistas de élite y me atrevería a asegurar que casi ni siquiera somos personas habituadas a la práctica del sano ejercicio. Pues bien, llegó el momento de ponernos el chándal, mallas o pantaloncito corto y echarnos a sudar un rato. No seré yo quien descubra las virtudes de realizar ejercicio, y no sólo hablo por el favor que le hacemos a nuestro bonito cuerpo estéticamente hablando, sino que si consideramos que somos máquinas que debemos “menear” para evitar que se oxiden, el ejercicio es imperiosamente necesario.

    Vamos a dar algunos consejos para iniciarnos en el noble arte del ejercicio, sin quedarnos en el intento e intentando hacer de estos momentos algo agradable y no una tortura.

hacer ejercicio

Consejos para hacer del ejercicio un hábito.

 

Todos sabemos que hacer ejercicio es sano, pero las motivaciones que nos llevan a practicar alguna actividad física pueden ser muy variadas, simplemente adelgazar para sentirnos un poco más guapas/os, aliviar tensiones dado que el deporte nos desestresará de manera eficiente, encontrarnos mejor con nosotros mismos, ganar cierto tono físico que nos ayudará en nuestro día a día o acabar cansadetes y conseguir dormir como un lirón por las noches. Pero ¡cuesta mucho trabajo arrancar! veamos algunos puntos que harán que este inicio sea menos engorroso y harán que veamos el ejercicio como algo necesario en nuestra rutina.

  • Comienza despacio, prohibido machacarse el primer día. Empecemos por unos minutos las primeras sesiones, esto es una carrera de fondo, nos vestimos nuestra ropa deportiva y nos marcamos una meta sencilla para hoy, algo tan fácil que nos sea imposible decir que no. Si comenzamos con actividades demasiado duras, lo que conseguirás será pasarlo mal con tus agujetas y dolores musculares, es decir, no repetirás algo que te supone tanto esfuerzo inicial.
  • Debemos proponernos un plan, un ritual, algo deberemos establecer para marcar inicio del ejercicio, duración del mismo, objetivos a alcanzar, etc. Necesitamos sacar tiempo de donde sea, no nos valen las escusas ni demás tareas a realizar, hay que hacerlo. Para comenzar buscaremos un hueco en nuestra agenda diaria en la que marcaremos cómo, dónde y cuándo comenzaremos con nuestra actividad, nos lo tomaremos como cualquier otra cita a la que tuviésemos que acudir.
  • Coge confianza con tu hábito e interiorízalo. Es decir, llevamos ya varios días cumpliendo lo que nos propusimos en el punto anterior, tiempos incluidos y vemos que le estamos cogiendo el gusto. Lo repetiremos cada día que establezcamos, marcando la duración, pero aumentando el tiempo a ejercitarnos de manera progresiva, sin prisas.
  • Busquemos un lugar que nos atraiga. hagamos ejercicio en un lugar que nos guste, y no sólo nos referimos al paisaje, sino a las condiciones en las que podremos hacer la actividad de manera satisfactoria, gente haciendo gimnasia, terreno acondicionado para nuestro planning, distancia desde nuestro hogar, mobiliario urbano necesario o máquinas puestas por el ayuntamiento de turno, entre muchas otras. Pero si la actividad física elegida se desarrolla en nuestro hogar, tampoco estará de más acondicionar la habitación para hacer ejercicio de manera cómoda, un poco de música suele sentarnos bien, una toalla para secarnos el sudor, una botella de agua refrescará nuestra jornada y como no, apartar lo que nos moleste para no acabar haciendo taekwoondo con alguna lámpara.
  • No marques tu objetivo en función de un resultado, me explico, muchas son las causas que nos llevan a ejercitarnos, en el caso de perder peso el resultado es un número, los kilogramos que consigamos perder. Si ponemos como objetivo, deshacernos 20 kilogramos en 2 meses y no lo conseguimos, el desánimo causará mella en nosotros y posiblemente abandonemos esa rutina que tanto trabajo nos ha costado conseguir. Sin embargo, marcarnos como objetivo conseguir hacer ejercicio de manera habitual y siendo constantes, es decir, cumpliendo con el hábito o rutina pactada en el inicio, traerá consigo no sólo el resultado buscado que es la pérdida de esos kilogramos de más, sino muchos más beneficios. En resumen, marquemos primero el hábito y todo lo que buscamos llegará sólo.

 

como hacer del ejercicio un habito

 

Veamos ahora otros detalles a tener en cuenta que seguramente nos darán buen resultado.

  • Elige una actividad que te guste, está bien aceptar consejos de amigos o conocidos a la hora de decidirnos sobre qué actividad realizar, pero lo más acertado es escoger nosotros tal tarea en función de distintos puntos, como es nuestra condición física, edad, disponibilidad, lugar en que vivamos, época del año… lo que le gusta a mi amigo no tiene porqué ser lo que me atraiga a mi.
  • En la variedad está el gusto, ¿porqué centrarnos en una única actividad pudiendo desarrollar varias?, nos gusta correr, montar en bicicleta, nadar, bailar, realizar algún deporte de equipo, tenis, etc.
  • Prohibido buscar excusas malas para saltarnos nuestro hábito, hay que sacar energía de donde sea, si no podemos por causa mayor realizarla en el momento pactado, debemos encontrar un hueco a lo largo del día para realizarla. Para crear este hábito debemos ser constantes y no rendirnos a la primera de cambio.
  • Suele ser más divertido realizar ejercicio en compañía, aunque todo depende de cómo seamos, hay gente que prefiere estar sola. A mi, me gusta más hacer ejercicio en compañía de algún amigo o mi esposa, es más divertido, se pueden compartir las dudas, los momentos de risa, anécdotas… Del mismo modo, también será positivo para animarnos mutuamente y para ver los resultados juntos, quizás un día uno esté de bajón, pero ahí estará el otro para levantarle el ánimo. Nuestro perro también puede acompañarnos con la bicicleta o el footing, eso si, no me llevéis un chihuahua a hacer una maratón, el motivo es obvio jeje.
  • Aprovechemos cualquier momento, aparte de coger la rutina de hacer alguna actividad física, cambiemos algún hábito de nuestro día a día a la hora de hacer las tareas de casa, ir al trabajo, coger a los niños en el colegio, ir a la compra, etc. todo cambio que conlleve mayor actividad física será positivo.
  • Lo más importante es divertirse, si la actividad que realicemos nos llena, los resultados serán mejores y habrá más probabilidades de afianzar nuestra rutina. Por lo tanto, busquemos el lado positivo de todo lo que hagamos.

    Como todo, al principio supone un esfuerzo, todo cambio significativo conllevará privarnos de algunas cosas y cambiar muchas otras, pero tened por seguro que valdrá la pena. Os animo a que nos contéis vuestra experiencia y entre todos podamos llegar a buen puerto.

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