Los frutos secos, más que un aperitivo

    ¿Sabes la cantidad de cosas increíbles que te puede aportar un puñado de frutos secos al día? Quizás seas de ese gran grupo de personas que sólo ve un aperitivo cuando tiene un platito de ellos delante. Aunque hoy seguro que cambiará tu manera de verlos…

 ¿QUÉ ES UN FRUTO SECO?

   Para empezar estaría bien saber qué es exactamente un fruto seco y poder diferenciarlo de otro tipo de alimentos que si bien se le parecen, no entran dentro de la definición y por lo tanto tendremos que meterlos en otro grupo distinto.

    Todo fruto que, sin haber sido manipulado, contenga de manera natural menos de un 50% de agua, es un fruto seco. Se incluyen en este grupo: cacahuetes, almendras, avellanas, nueces, anacardos, etc. No serán frutos secos todos aquellos que no respeten esta característica básica. Encontraremos, por ejemplo, dentro de los frutos conocidos como desecados: orejones, uvas pasas, dátiles, etc. Que no son más que productos deshidratados previamente a su consumo.

frutos secos

 ¿QUÉ NOS APORTAN LOS FRUTOS SECOS?

    No todos los frutos secos nos aportan los mismos nutrientes ni en la misma cantidad, pero de un modo general, podemos decir que nos proporcionan: calcio, cobre, fósforo, hierro, potasio, zinc, vitaminas A, B y E, ácidos grasos (del tipo Omega3), oligoelementos, antioxidantes y muchísima fibra natural. Con lo que se convierten, por méritos propios, en alimentos estrella en nuestra dieta.

    Además presentan mil maneras de consumo, desde el simple puñado de frutos secos que más de uno nos tomamos de vez en cuando, hasta las ensaladas, mueslis y macedonias de frutas; por poner unos ejemplos de los más sencillos modos de consumo, dónde lo único que hay que hacer es dejarlos caer elegantemente sobre el plato.

beneficios de los frutos secos

 BENEFICIOS DE CONSUMIR FRUTOS SECOS

  • Es bien sabido que poseen una gran capacidad cardio-protectora y también que ayudan a regular el colesterol de aquellas personas que los consumen con asiduidad.
  • Son altamente recomendables en momentos de estreñimiento, gracias a la gran cantidad de fibra que contienen. Se pueden consumir solos, con cereales, frutas, etc. Y verás como en breve tu tránsito intestinal vuelve a funcionar correctamente.
  • Si realizamos una dieta vegetariana nos vendrá muy bien añadir un puñado de frutos secos a nuestro día a día para así lograr la cantidad de proteínas necesarias para el organismo, siempre que hagamos un consumo responsable de ellos y los combinemos con otros alimentos que complementen la lista de nutrientes básicos, por supuesto.
  • Cuando tenemos planeado realizar algún tipo de actividad física que suponga un gran gasto calórico y energético (running, trecking,rapel…), se convierten en esos amiguitos que todos queremos tener cerca porque dan energía rápidamente y son fáciles de trasportar.
  • Para estudiantes vienen genial, son la fuente de fósforo que el cerebro necesita para funcionar a tope y mejora la memoria. Pero no son milagrosos, no vale ponernos hasta arriba dos días antes de los exámenes, eh… mejor todos los días una pequeña ración.
  • También van muy bien para las personas con un ritmo de vida diario bastante ajetreado, si nos los tomamos a la hora de merendar acompañados de fruta o algún zumo natural; nos ayudarán a mantener la energía hasta el final del día.
  • ¡Y para todos los preocupados por la belleza! Su cantidad de antioxidantes resultan estupendos para luchar contra los radicales libres y el envejecimiento celular.

   Para ir terminando, recordad que podemos consumir frutos secos sin sal, que es una presentación más saludable a la tradicional, ya sabéis que no debemos abusar de ella. Hoy en día es igual de fácil conseguir los frutos secos tradicionales (con sal) que estos más sanos e igual de sabrosos, en cualquier tienda especializada, herboristería o supermercado.

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