Riesgos de la Cavitación.

   Como normal general, antes de someternos a cualquier tipo de tratamiento estético, conviene informarse de los pros y los contras de la técnica que vamos a llevar a cabo. Aquí veíamos las bondades de este tratamiento, pero también debemos conocer los posibles efectos secundarios o riesgos de la cavitación , al igual que aquellas personas para las cuáles no está del todo indicado.

   Antes de nada, veamos unos puntos que deberíamos tener en cuenta para minimizar estos riesgos y por otro lado hacer más efectivo un tratamiento de cavitación, pues como es normal, dependiendo de muchos factores una riesgos de la cavitaciónsesión será más o menos eficaz.

  • Lo más importante es realizar la cavitación con profesionales experimentados.
  • Debemos asegurarnos que emplean un ultracavitador adecuado, el mercado es extenso en cuanto a marcas, frecuencia, potencia, mecanismos de seguridad…
  • Tener un estado de salud bueno será otro punto a tener en cuenta.
  • Consumo de abundante agua, tanto antes de cada sesión como después de la misma.
  • No es aconsejable tratar una determinada zona del cuerpo más de 25 minutos.
  • Dejar un tiempo prudencial, de al menos 1 semana, entre cada sesión.
  • Y por último, sería muy aconsejable conjugar este tipo de tratamientos con alguna técnica que nos ayude a expulsar los deshechos, como sería el caso de un drenaje linfático manual o la presoterapia.

   Ya sabéis, cada caso es un mundo, por lo que no podemos generalizar, pero debemos poner en conocimiento del profesional que no tratará aquellos datos que creamos relevantes. No es aconsejable que se sometan a una sesión de cavitación por posibles riesgos los siguientes grupos:

  • Las mujeres embarazadas o en época de lactancia.
  • Aquellas personas que padecen enfermedades graves autoinmunes.
  • Personas que portan marcapasos, dispositivos electrónicos o simplemente alguna prótesis metálica.
  • En general, personas que sufren problemas relacionados con el sistema circulatorio, del tipo, insuficiencia cardíaca, insuficiencia circulatoria, colesterol elevado, problemas de hipertensión severa, varices de gran tamaño, etc.
  • Personas epilépticas o diabéticas que no se controlan.
  • Aquellos que tengan algún tipo de patología renal o hepática.
  • Niños o adolescentes.
  • Personas que sufran heridas o infecciones importantes de la piel, tipo úlcera, psoriasis.
  • Aquellos que sufran de alguna patología auditiva, tipo otitis, sordera,etc.
  • Pacientes oncológicos.

   En la lista anterior podríamos citar algún otro caso, como bien dijimos al inicio, debemos informar a nuestro médico o especialista que llevará a cabo el tratamiento de cavitación, cualquier problema de salud que tengamos por mínimo que sea, así como toda notoriedad que veamos.

Riesgos de la Cavitacion

   Veamos ahora qué efectos secundarios podríamos encontrarnos tras someternos a un tratamiento de cavitación, partiendo de la premisa que de realizar las sesiones con profesionales adecuados, con maquinaria apropiada y siguiendo las pautas indicadas, no debería haber efectos secundarios importantes.

  • Cuando la zona tratada es el abdomen, es posible la aparición de diarrea, que desaparecerá al día siguiente.
  • Es normal la aparición de pequeños hematomas en la zona tratada, dependiendo esto de la calidad de piel del paciente.
  • Tras una sesión de cavitación, es normal una sensación de calor en la zona sobre la que se ha actuado, que durará durante cierto tiempo. Si el profesional que practica esta técnica no es demasiado experimentado, pueden producirse pequeñas quemaduras o ampollas en la zona tratada.
  • Durante la realización del tratamiento, puede escucharse un zumbido en los oídos fruto del funcionamiento de la máquina de cavitación, algo normal y no demasiado molesto.
  • Otro efecto a tener en cuenta, es la posible aparición de seromas, que es un exceso de líquido en una zona determinada.

Ya sabéis, para que la práctica de un tratamiento de cavitación se produzca de un modo placentero, es conveniente tomar estos puntos en cuenta, pero sobretodo, preguntad a vuestro médico o especialista estético. Minimizar los riesgos de la cavitación evitará cualquier problema.

   ¡Prohibido quedarse con dudas!

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