CAVITACIÓN

   La sociedad actual nos pide estar guapas/os tanto en nuestra vida personal como en nuestra carrera laboral, sentirse bien con uno mismo nos llenará de confianza y mejorará nuestro día a día. Pero ¿qué pasa si seguimos dietas de algún tipo, complementándola con sesiones de ejercicio, y todavía tenemos aquellos puntos de grasa localizada que no hay manera de perder?

   Afortunadamente la medicina actual permite tratar estos problemas de celulitis o “piel de naranja” con tratamientos complementarios como son la cavitación estética o la presoterapia, sin necesidad de acudir a intervenciones quirúrgicas como sería una liposucción.

cavitación   Los tratamientos de belleza están a lo orden del día, son muchas las clínicas o salones estéticos que se pueden encontrar en casi cualquier ciudad, que ofrecen tratamientos que nos ayudarán en aquellas zonas corporales a las que las dietas no llegan, como son el estómago, la papada o las cartucheras.

   Lo importante en estos casos es mantener una constancia, tener seguridad en el tratamiento, encontrarse bajo la atención de unos profesionales adecuados, por supuesto someterse al tratamiento con buenos aparatos, sin abandonar el ejercicio moderado y una dieta determinada. La abundante ingesta de agua durante estos tratamientos también es un factor a tener en cuenta.

   La cavitación estética no es un método para adelgazar, es el complemento que quizás necesitamos para desprendernos de esa celulitis que nos molesta en piernas, nalgas o abdomen. Muchos consideran esta técnica como siguiente punto que complementa los regímenes de adelgazamiento, sin tener que llegar a una operación como sería la liposucción.

   Se trata de  una técnica no invasiva y que no tiene apenas efectos secundarios, no dolorosa y  en el momento de crisis actual en que nos encontramos, bastante económica. Sus efectos se hacen notar en pocas sesiones, pero se requiere la constancia manifestada con anterioridad para conseguir unos resultados finales satisfactorios.

   Tanto si hemos pasado por un proceso de adelgazamiento y queremos desprendernos de aquella grasa localizada, como si hemos pasado un embarazo y queremos ayudar a nuestro cuerpo a volver a la normalidad, la cavitación nos puede ayudar a ser un poco más felices. Veamos un poco más, ¿en qué consiste la cavitación?

   No debemos olvidar nunca que aunque no sea una técnica quirúrgica, como todo tratamiento del estilo, tiene sus contraindicaciones y riesgos, por lo que deberemos consultar a nuestro médico o especialista si somo aptos para someternos a este proceso.

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